Hace más de una década Sony Computer Entertainment, por sus siglas SCE, entró al mercado de los videojuegos con una sorprendente consola que se hacía llamar “Playstation”. La máquina en sí, representaba un avance tecnológico de envidiar donde la competencia y su contraparte mayor, Nintendo, había apostado por continuar con el desfasado sistema de almacenaje de información en forma de cartuchos, buscando detener o aminorar la rampante piratería que se estaba cuajando con mayor fuerza en este ocio.
Sony, por su parte, proponía avanzar en prestaciones utilizando un formato de reproducción mucho más flexible y económico bajo las redes del disco compacto, para hacer de su propuesta, una multimedia con capacidad de lector de música. Con ésto asentaba el pensamiento de que “los estilos arcaicos no perduran en el gusto del jugón”.
Esta decisión, grandiosa por demás, llevó al estrellato a aquella que derrocó el poderoso nombre que ostentaba la centenaria empresa junto a sus emblemáticas mascotas, y personajes. Conciliándose con las grandes entidades desarrolladoras de software, y ofreciendo un sistema balanceado y barato, Sony se apuntó una victoria contundente sobre Nintendo, a ésta última cuya aplastante derrota la llevó al borde de la vergüenza mundial tras venir de un éxito sin precedentes en manos de su desfallecida consola Super Nintendo.
Este mismo paso, de ofrecer tecnológicamente una consola de videojuegos junto a un sistema de diversas prestaciones de entretenimiento, hizo de la sucesora de Playstation, otro triunfo evidente, pero en menor grado a lo visto de hace más de una década atrás, lo que demostraba que la historia de repetición continua vivida por Nintendo 64 & Gamecube, ocurría, pero ahora en Playstation & Playstation 2. Si el declive se palpaba, no se esperaba nada de una hipotética Playstation 3, tal como la historia lo enmarcaba una vez tras otra.
Nintendo, la voz de la experiencia que estaba en la lid comercial con la natimuerta Gamecube, entendió que ese “boom” vivido a finales del Siglo XX, era el mismo para la era de Snes, y que tras dos generaciones sucesivas en el mejoramiento simétrico de tecnología, no lo podría repetir beneficiosamente ninguna otra generación de consolas si se mantenía el mismo patrón cíclico y monótono de ensanchar las prestaciones junto a la pasividad e inactividad del videojugador. Así, auguraba un fracaso en la próxima generación de consolas, si ese estilo no cambiaba radicalmente en favor de otras vivencias necesarias para el gusto general.
A leguas, sintió que el público no se interesaba unilateralmente por una consola multimedia, la que se encarga de expandir gradualmente las posibilidades de un artefacto. Ahora la gente exigía probabilidades, y es cuando Nintendo se acordó de aquél célebre suceso que por poco la hunde en el fin de su existencia: “los estilos arcaicos no perduran en el gusto del jugón”. Entonces, a partir de aquí, fue cuando nació Wii, una consola que ofrece probabilidades, contra las posibilidades de Playstation 3. En ésto último radica el fracaso de la consola de Sony…, en esto último radica la degeneración de una gran entidad multitudinaria.
Hay razones de sobra para poder presenciar lo que es la ruptura más enorme de una empresa tan prolífica como lo es Sony, que en antaño, fue la número indiscutible en este mercado, pero que en la actualidad, adolece de una nefasta administración:
1. Una consola que tenía como precedente, dos éxitos indiscutibles en el mercado, pero que en contraste, en la actualidad esta tercera plataforma se encuentra en la tercera posición.
2. Una consola que ofrece síntomas de quejas continuas. Las desarrolladoras la acusan de ser compleja, mientras el costo de desarrollo es apoteósicamente más alto que en las demás.
3. Una consola con una estética irrisoria. La tecnología se caracteriza por estilos futuristas, o a lo menos, compactas, pero Playstation 3 rompe con todas las reglas de lo que es el avance tecnológico en la actualidad, siendo ésta, muy pesada.
4. Una consola prototipo, típico de una LegoPS3. La misma, se construye por niveles y por la exigencia de actualizaciones. De otra forma, los numerosos bugs haría imposible una experiencia gratificante.
5. Una consola con una tecnología HD defraudante. Después de la empresa venderla como “el inicio de la verdadera era del High Definition”, ahora mismo ofrece los peores títulos multiplataformas en este nivel, mientras los exclusivos, carecen de interés, de atención, y de dedicación.
6. Una consola de baja rentabilidad, y desconfianza. Primeramente, anuncian títulos fechados, para posteriormente retrasarlos debido al estancamiento en ventas que ofrece Playstation 3. En un plano superior, están los títulos anunciados, y después cancelados.
7. Una consola con un formato inseguro. La dura batalla por la era de la alta definición, donde Sony está en la tercera posición, está más candente que nunca, y el Blu-Ray continúa estando en duras pruebas. Sony fracasó con el UMD de PSP, este precedente es vital a la hora de enjuiciar las estrategias venideras de la entidad.
8. Una consola con falta de identidad. Tratada como consola multimedia, o como consola de videojuegos, donde a la larga, ambas pecan de arrastrar la ligereza de Sony con respecto a su posición actual en la lid comercial. Las empresas la cuestionan, las empresas no la recelan.
9. Una consola con poco interés. El público la ve, y prefiere una Wii o una XboX 360 como prioridad. Está indiferencia denota la baja deferencia por un producto que aludía ser superior en todos los aspectos.
10. Una consola que ofrece más de lo mismo. Mismas sagas, pocas innovaciones, ensanchamiento tecnológico, pero con igual mando ortopédico, características que no van acorde al progreso o avance de cambio de beneficio para las nuevas vivencias de los videojugadores.
Indiscutiblemente, Sony necesita meditar sobre el fracaso que supone Playstation 3 en la actualidad. La empresa fue exitosa en el pasado, pero por la falta de una competencia “tú a tú” que la hiciera demostrar su calibre en esta lid comercial. Con estos diez problemas que se alzan diariamente en el ámbito mundial de los videojuegos, Playstation 3 demuestra ser el desastre de la era HD.